29 abril 2009

WebVeo: Deductive Reasoning

Deductive Reasoning

John is mowing his lawn when he sees a new neighbor moving in. He stops and steps to the fence to see what the new neighbor is like.

After calling him over, the new neighbor, Bob, tells says that he is a Professor of Deductive Reasoning at the college.

John- Deductive Reasoning? What's that?

Bob- Well, lemme give you an example. I see you have a doghouse. That leads me to believe you have a dog. If you have a dog, perhaps you have children. If you have children, then I would deduce that you have a wife. By having a wife, you are enforcing that you are a heterosexual.

John- That's pretty neat!

They part ways and John goes to talk to another neighbor, Jerry, who is watching the move.

Jerry- New neighbor, huh? What's he do?

John- He's a Professor of Deductive Reasoning at the college.

Jerry- Deductive Reasoning? What's that?

John- Lemme give you an example. Do you have a dog?

Jerry- No, I don't.

John- Fag!

Fuente: http://danmax.net/jokes/deductive_reasoning.htm

27 abril 2009

WebVeo: Grooveshark - Play Any Song in The World Online

Este site está buenísimo. Sólo busca la canción, Artista o album y escuchala online.
Espero que les guste.

24 abril 2009

La ilusión del éxito y dinero fáciles

Este es un artículo que colgué allá por el 2009. En vista de que el cuco pulula nuevamente, lo cuelgo como evidencia de que el empaque cambia pero el contenido, si es que cabe, no.

Existen muchas compañías de impecable trayectoria y de conocido éxito que operan mediante las redes de mercadeo, lo que las ha ayudado a crecer rápidamente y consolidarse en sus segmentos de manera muy efectiva. Es el caso de las Transnacionales peruanas de productos de belleza, cuyo rotundo éxito está seguramente cimentado en su estructura de ventas a través de las llamadas consultoras. Incluso generan un impacto social muy positivo, habiendo permitido que mujeres peruanas (y de por lo menos 12 países de Latinoamérica) hayan podido salir adelante junto a sus familias (a veces incluída su familia) y se hayan convertido en exitosas empresarias al fungir de “distribuidoras” de los productos de la empresa principal. La estructura básica sobre la que estos negocios plantean su crecimiento funciona y eso está ampliamente probado. Hasta aquí, todo bien, pero no todas son exactamente así.
En los últimos años he visto aparecer muchos negocios de este tipo promoviendo productos y servicios de todo tipo, desde viajes hasta suplementos vitamínicos, ofreciendo a las personas la posibilidad de construir un negocio personal independientemente de su formación, historia, edad ni condición social. El problema que he encontrado en estas aparentemente maravillosas oportunidades de negocio es que en la mayoría de ellas el verdadero beneficio está en la inclusión de nuevos miembros a la red de mercadeo que a medida que va creciendo y, basado en un sistema multiplicador tipo binario, promete generar ganancias muy superiores a la venta del producto principal. He aquí el problema.
La estructura binaria, marketing multinivel (MLM) o Network Marketing, el último término acuñado (por Dios!, no imaginas lo pacharaco que suena dicho en el contexto adecuado!) que ofrece ganancias considerables por afiliar nuevos adeptos a la red no es más que una forma más sostenible en el tiempo de una típica estructura piramidal. Además, por si no resulta obvio, exige un pago al inicio a modo de derecho de piso o a cambio de talleres de liderazgo, kits de negocios, pines, entre otras chucherías. Eso sí, las MLM son mucho más sofisticadas que las antiguas pirámides: tienen mayor prevalencia en el tiempo. Sin embargo, tienen el mismo defecto principal: sólo los de arriba (o los primeros) hacen el dinero.
Adelantando conclusión, se va haciendo evidente que son unos adefesios que muy probablemente te harán perder tu dinero y tu tiempo, entre otras cosas como por ejemplo algunos amigos. Conozco a algunas personas que se han embarcado en algunos de estos mamarrachos. Incluso he recibido cuatro o cinco invitaciones directas para formar parte de algunas de estas redes. Un amigo alguna vez me ofreció una especie de pastillas que prometían reducir el consumo de combustible de mi auto considerablemente. Luego me dijo que en realidad el negocio estaba en “patrocinar” (esa palabra es genial) a otras personas a que se apuntaran y a cambio se recibiría una interesante comisión. Yo le comenté que no tendría problema en inscribirme si con ello le hacía ganar ese dinero. Todo se derrumbó cuando me dijo que para inscribirme yo debía pagar algo de 400 dólares. Ahí si arrugué. No pues, así no. Unos meses más tarde una muy buena amiga me llamó para tomar un café y conversar acerca de un tema que me iba a resultar sumamente interesante. Así de misteriosa. Yo, impenitente curioso, quedé en asistir y al día siguiente nos reunimos a conversar. El encuentro comenzó con un comentario que no supe cómo interpretar: “yo te quiero ayudar, por eso te llamé”. No supe si sentirme bien o mal, podía interpretar el comentario como que yo andaba muy mal y era notorio que necesitaba ayuda o como un bonito gesto de amistad de su parte. En fin, el tema en agenda era ofrecerme unirme a una exitosa red de viajes de turismo, algo así, obviamente con su sazonada de las suculentas comisiones y el trabajo fácil. Le respondí lo mismo que a mi amigo de las pastillas, ya no tan ingenuo esta vez. Finalmente, llegó el ofrecimiento de ingresar por la módica suma de 1,200 dólares. La verdad es que sentí que le había hecho perder su tiempo y me fue difícil decirle que no en ese momento, así que le dije que no tenía un real (que está muy lejos de ser siquiera una mentira piadosa) y que tendría que pensarlo. En ese momento la cosa se puso más difícil. Me empezó a ofrecer distintas alternativas de financiamiento, sin excluir la opción de la tarjeta de crédito ahí mismo. Lo que más me conmovió fue cuando me mostró los jugosos cheques que su "sponsor"o zombi de grado mayor cobraba, generandome ese sentimiento indescriptible de sordidez que te generan peliculas del corte de Requiem por un Sueño. Durante sus intentos de convencimiento, surgieron frases como “pero si a ti te gusta el billete” o “hazlo ahora, no quiero que después me veas millonaria y me digas que por qué no te avisé antes”. ¿Qué podía yo decir ante tan amenazadora maldición? Sólo agachar la cabeza y asentir dudoso y poner cara de huevón para salirme de la situación.

Finalmente, y luego de ilustrarme algo más sobre el tema, desprendí de estas experiencias un análisis muy simple con el que concluyo que se trata de pura basura:
1. Todas exigen un pago importante para ingresar a la “red”, es decir te cobran por trabajar.
2. Tu trabajo una vez dentro se centra en embaucar (consciente o inconscientemente) a otros para que ingresen a la red como hizo tu sponsor contigo, es decir incrementar tu competencia!
3. Todos sus productos son caros con respecto al nivel de precios promedio del mercado, es decir te los enyucan
4. El principal argumento de venta se asienta sobre la premisa de que eres fracasado si tienes un trabajo normal.
5.Tu permanencia una vez dentro sólo se pone en riesgo si no consigues un cierto número de incautos cada periodo de tiempo determinado, es decir el “negocio” está basado en el reclutamiento.
6. Siempre será alguien apreciado por ti quién te presentará esta “oportunidad de oro”
7. Te cobran dinero por absolutamente todo, desde seminarios con lenguaraces presentadores de pegajoso dejo Caribeño y exagerado uso de espanglish hasta pines, polos, stickers, folders, entre otras chucherías inservibles y no reciclables.
8. Si no eres exitoso en tu embaucamiento a otros, no te esforzaste lo suficiente y punto.
A mi parecer, las graves (esperanzado en que no irreversibles) consecuencias de una incursión en un adefesio como estos son, entre otras, las siguientes:
1. Círculo Social resquebrajado. ¿Te has preguntado por qué los integrantes de estas redes de un momento a otro cambian a su grupo habitual por sus nuevos amigos-colegas, sólo viven para asistir a sus eventos de motivación Pare-de-sufrir-style y se refieren a los otros mortales como gente que vive encerrada en el paradigma de la dependencia laboral y de expectativas mediocres? Aahhhh, ves?
2. Reputación mellada. A mi me da vergüenza ajena. Personas como yo dirán que qué pena cómo alguien como tú también cayo en esa desgracia.
3. Te sentirás más fracasado aún y mucho más retrasado en tu progreso personal una vez que te des cuenta que todo ese mundo maravilloso se derrumba ante ti. Y, obviamente, terminarás más misio que como empezaste!
Expuesto esto, sólo me queda recomendarte que nunca, repito: NUNCA, caigas en una de las sectas. Si luego de leer esto sigues pensando que es la oportunidad perfecta para tu éxito, allá tú. Recuerda siempre que no importa cómo te lo pongan, no es en absoluto ningún “negocio propio”.
Pd. La cadena Starbucks Cafe de Lima es uno de los focos infecciosos mas críticos. Si te sientes vulnerable de ser encandilado por sus zombis y no puedes resistirte a sentarte allí a disfrutar un buen café, no vayas solo!!!