20 julio 2009

Acepciones de "Maricón" y "Mariconada"

Estos días está tan de moda emitir juicios de valor sobre calidades de gente de acuerdo con su orientación sexual que no puedo evitar pronunciarme sobre el tema.

Lo mataron al pobre Marco Antonio, pero lo de "pobre" le duró apenas 3 o 4 días. En pocas palabras, he leido, visto y escuchado varios intentos de interpretación. En muchos de esos casos, he concluido tristemente que, entre líneas, ahora vienen a "sugerir" que "por maricón, se lo merece". Vaya hipocresía y estupidez, ¡por nuestro señor huiracocha (ver foto de la deidad mencionada)! Lo vienen pasando de malo a bueno como peloteándolo, decidiendo si merece ir al cielo a hacerle cambio de look a San Pedro o si mejor se quema cortando el pelo a la gente de "su calaña" que lo espera en el infierno. Carajo, sigo escribiendo esto y (como ya es costumbre) se me va regresando el almuerzo. ¡Qué triste realidad!

Con esta breve introducción lo voy preparando amigo, para aclararle qué demonios quiero decir con el título del post. Maricón, para mí, está bien lejos de adjetivizar la orientación sexual de un individuo. Maricón es por ejemplo el que aprovecha la desgracia para hacer sintonía, o que juega con los roles de la gente para voltear la tortilla y lanzar una subrepticia advertencia, al estilo Sendero, de "así mueren los homosexuales". Maricones son todos esos que, amparados en las religiones homofóbicas o en su lugar privilegiado dentro de una tribu de calatos, se dan el lujo y el nivel de juzgar a la gente y colocarlos arbitrariamente en un concepto que satisfaga y no transgreda sus doctrinas sociales o supersticiosas. Mucho más maricón si esa persona no existe más para defenderse. Rosquete a la vela si encima para lograr el objetivo se mandan con la pendejada de llegar a culparlo por su propio asesinato. Osea que porque es de tal o cual manera, ¿no es igual de victima que la señorachinatudela si a ésta última la mata su chofer colgandola de los mondongos del sauce llorón de su terraza? Es el colmo que estemos en este plan.

El asesino es eso, un asesino. Un desgraciado que dice "que se le pasó la mano". Vi que tiene un hijo pequeño, a ver pues, a ver. En ese sentido, bien podría el cabececactus de Lúcar sacarle un reportaje parecido a Abimael. Con el fondo melodramático de Montaner, por ejemplo, y relatando una historia de bondad, niñez ejemplar o casi beata, para luego concluir (o deslizar la idea, peor aún - Mariconada) que todos los muertos de los que es responsable son producto de la mala influencia que recibió el pobre. O sea, los que mató son culpables de sus acciones. En el caso del asesino de Marco Antonio, ahora vienen a decir que se vengó porque lo contagió de SIDA. ¿Será el único al que le prestó servicios? ¿Sabe Ud. si el peluquero estaba enterado de su condición? ¿Tiene algo que ver con la culpabilidad del asesino? Respuestas: No, No, No. Colmó mi paciencia leer que hay quienes le encuentran "cierta" justificación por esto último. ¿Qué va a pensar sobre la justicia la familia de este señor? Ojalá la autoridad no se influencie de estas opiniones medievales, mezquinas y tendenciosas de los adalides del moralismo urbano que tiene infestada nuestra sociedad no desde ahora sino desde siempre. ¿Por qué buscar una ex-cusa (como si la hubiera) que justifique la forma de matar que ha exhibido este asesino?

Por ahi escuché también que estas muertes son producto de la decadencia social que sufren las sociedades actuales. Otra insinuación intolerante. Poco falta para que un aventurero cucu venga con que es obra de algún fantasma haciendo lo mismo que en Sodoma y Gomorra. Dejeme decirle que lo único decadente es lo que critico en este artículo: La doble moral y la "autoridad" que se autoconfiere. Eso es lo más decadente de todo. Nada más reprobable. Homofobia pura y dura.

NO HAY ninguna razón para justificar el asesinato de nadie.

1 comentarios:

GATO RANDIANO dijo...

El hecho que el asesino de Marco Antonio tuviese VIH es su problema, ya que como putito se expone a infectarse con todo tipo de enfermedades transmisibles sexualmente por lo que a lo mucho podría hablarse de una "enfermedad laboral" es por eso que los trabajadores y trabajadoras sexuales deben formalizarse y tener seguros y pensiones para el retiro.

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